Embuste y trampa: Lencho y De Icaza…y Signa Lab

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Qué irresponsabilidad la Lorenzo Córdova y de Emilio Álvarez de Icaza. Qué manera tan deplorable de exhibirse y de no negar la cruz de su parroquia, los dos disfrazados de “neutrales” e independientes, sin serlo. ¡Vaya embuste el de ambos! Su bajeza confirma que sus seguidores y aplaudidores igual de irresponsables, celebran a este par de impresentables, que, pese a denunciar que hubiera una transformación de cuarta, postura que terminan ejerciendo, solo confirman con su proceder el 18 de febrero, que conforman una oposición de quinta.

 

Resulta innegable. Tiene cara Córdova Vianello, quien es una auténtica vergüenza de la democracia mexicana, quien en una entrevista banquetera camino al templete de la marcha del 18 de febrero, responde a pregunta expresa acerca de si en estos momentos la democracia mexicana está en riesgo, diciendo que no lo está –raro, pues la mentada marcha denunciaba que sí y era su único orador y no fue a apaciguar conciencias– y luego, ya en su perorata como orador único, esbozó gimoteando un panorama catastrófico invocando irrealidades, espantajos, fantasmones y aprovechó para lloriquear que fue perseguido, pero cobardemente otra vez aludiendo a que el INE era perseguido, lo cual no fue así. Lo que se denunció siempre fue su desvergüenza por sus sueldazos, que conforme a la ley buscó proteger a capa y espada. Su cinismo es reprobable y su embuste, una patraña, una vergüenza más que lo reviste. ¡Vaya que es un caradura, Lorenzo Córdova!

 

La guasa de la jornada la pone el inicuo Emilio Álvarez de Icaza. Qué bajo ha caído el sujeto. Qué desprestigiado, qué irresponsable es en su proceder, actuando cegado por el odio y alejado de la ecuanimidad que alguna vez pareció tener. En entrevista radiofónica con Juan Becerra Acosta, en un momento de paroxismo reconoce que coreó como los asistentes al Zócalo, aquel hastag de narcopresidente y sin pestañear, sin poca ni más vergüenza reconoce, afirma que lo hizo “sin (tener) pruebas”. Estamos hechos, a lo Alazraki, que la verdad no importe. ¿En serio, Álvarez de Icaza? Se comprende mejor que su desprestigio sea tan irreversible y de guasa todo su proceder. No hay manera de tomarlo en serio. Qué impresentable, qué miserable. Debería de ser más cuidadoso por su trayectoria, el primero en poner el ejemplo de sensatez, de responsabilidad, de oposición a la altura, pero es mucho pedirle. Apenas si puede con su conducta deplorable, como para que le pidamos altura de miras.

 

Dice De Icaza que el orador no convocó a gritar ese hastag. Tampoco lo debuto desde el templete y eso lo volvió partidario. Qué justificación tan tonta y tan pueril balbuceó De Icaza. Igual que Leonardo Curzio diciendo “ahhh, los de izquierda han descubierto que sí daña usar las redes” sin condenar abiertamente el uso de un hastag tan paupérrimo y tan incitador al odio, basado en carencia de pruebas. No extraña que haya perdido una hora de emisión vespertina en Radio Fórmula ganada por Juan Becerra Acosta, sustituyendo a la desinformadora Azucena Uresti. ¡Cómo se ha equilibrado la información desde su salida por las tardes! Se acabó el golpeteo barato desinformador que Curzio y Uresti justo con José Cárdenas que propinaban impunes a López. Y el “informativo” de Curzio se está evidenciando desde ¡ya! como pasquín radiofónico, contrastando con la objetividad informativa de Becerra. Eso pasa por invitar a De la Madrid o Chertorivsky de opinadores. De nuevo, enhorabuena por Radio Fórmula equilibrando lo que desequilibró todo el sexenio: la información. Y no es lo mismo señalamientos puntuales que hacerlo sin pruebas en hastags. No hay que equivocarse ni hacer comparaciones burdas.

 

Como nota destacable y de gran relevancia es preciso decir que es trascendente que se retire la tendenciosa y sesgada empresa Signa Lab de ser la intermediaria para confeccionar las preguntas a los candidatos en los debates presidenciales. No se requiere una persona o una institución contraria abiertamente a la 4T, sino alguien neutro. Está claro y que nadie se equivoque. Así sea clamar en el desierto. Por lo pronto, la presión efectuada desde la acertada denuncia de Morena dio resultado y es una excelente noticia en pro de no permitir chapuzas disfrazadas de inexistente equilibrio y supuesta imparcialidad, irrealizable. Los ciudadanos ganamos.

Como nota al margen. Se conduele Aguilar Camín de la ausencia de la bandera en el Zócalo en la marcha del 18 de febrero. Cómo estuvo de maleta el discurso de Córdova, que tuvo nada elogiable, como para que a ese seguidor lo que le preocupara fuera la bandera. Mostró su nivel “de análisis”, no cabe duda.

Y que nadie lo olvide: la democracia no tiene colores. Es incolora. Descolorida tirando a rosa, la que sostiene Córdova Vianello. Eso no puede ser democracia.