Encuestas y democracia

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Arrancadero

Una de las señales de la inmadurez política es el rechazo a procedimientos y resultados de los procesos políticos (como las elecciones) generando conflictos e inestabilidad debidos a la inexistencia de mecanismos de negociación y compensación democráticos, y en consecuencia obliga a buscar mecanismos para evitar la auto destrucción institucional.

En el proceso de desgaste de la imposición autoritaria que coincidió con el fin del dominio casi total del partido hegemónico, los políticos buscaron mecanismos para evitar el conflicto y/o reducir la turbulencia generada por el descontento de aquellos que no lograron la nominación, tenían dos opciones: instrumentos democráticos como por ejemplo elecciones primarias o asambleas con votación secreta o a mano alzada; o generar instrumentos discretos o poco transparentes como las encuestas, con la esperanza que se creyera que el juego era limpio.

Tomando en cuenta la reputación de las casas encuestadoras en México que dicen lo que quiere que diga el que paga, esta opción generó una primera reacción precautoria, pero como los políticos están educados a aceptar las normas que establece el que manda simplemente se disciplinaron, y la regla es que el que se lleva se aguanta.

Las encuestas para escoger candidatos son una patraña que durará hasta que el sistema político madure o bien hasta que llegue un viento de renovación democrática.

Los que compitieron sabiendo que lo de las encuestas era una patraña pero jugaron esperando que la patraña los beneficiara, no pueden denunciar ahora lo que los hubiera beneficiado y harían bien en cerrar la boca. Poca credibilidad tiene la voz de aquellos que se rasgan las vestiduras porque no les cumplieron las promesas cuándo negociaron ante la derrota en las encuestas. Negociación que es un recurso político pero poco democrático.

Entre los 6 procesos de Morena para el 2022 se ha generado algo de ruido en tres casos, es posible que por lo menos en el caso de Quintana Roo y Tamaulipas las perdedoras se vayan a otro partido a menos que las beneficie la encuesta para diputadas, pero dada la preferencia de voto para Morena es posible que su protesta no les otorgue el triunfo en la elección para gobernadora.

Aquellos que ya están especulando sobre el 2023, especialmente la elección en el Estado de México, aunque ya se están construyendo esas candidaturas, sin duda que se adelantan imprudentemente porque todavía hay que salvar este año.

Mejor sería para el sistema político y la democracia, que se vaya construyendo una visión democrática que desplace los instrumentos autoritarios para ir construyendo una democracia sólida, aunque no pequemos de optimistas, para el 2024 ya se anunció la encuesta y posiblemente por ahí ya este listo el resultado.

@shmil50