Mañanera, partidos y una pandemia que no se doma

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Una petición que vuelve a generar polémica por las palabras salidas de la boca del presidente. Que los partidos políticos y el INE cedan sus tiempos en medios electrónicos para atender la emergencia sanitaria. Desde luego que las críticas no se han hecho esperar, pero se trata de otro episodio más de quien presume su conferencia mañanera como una eficaz herramienta de comunicación que hizo posible reducir el presupuesto de publicidad oficial, pero que ahora pide que le den más espacios en medios.

 

incongruencias

Sabemos que la comunicación social de la presidencia de México descansa en la realización de las conferencias mañaneras y el manejo de redes sociales. También, que dicho gobierno decidió regresar los llamados tiempos fiscales –espacios en medios electrónicos a los que, por ley, tenía derecho el gobierno– en una decisión que fue controvertida por parecerse a lo que han hecho otros mandatarios para quedar bien con las televisoras, principalmente.

Asimismo, sabemos que en el tema de la emergencia sanitaria la estrategia de la presidencia ha sido errada y como prueba el dato que dio al inicio de la misma Hugo López Gatell acerca de que el escenario catastrófico eran 60 mil muertes. Al momento de escribir estas líneas tenemos en México más de 118 mil muertos por la Covid-19.

Ahora, se pide al INE y a los partidos políticos que cedan sus tiempos en medios electrónicos para la emergencia sanitaria.

De este contexto surgen varias preguntas, como una que tiene que ver con la mañanera, que a decir del propio presidente es su principal vehículo de comunicación para informar al pueblo y uno de los motivos por el que recortó el presupuesto destinado a publicidad oficial, además de advertir que no dejará de aparecer en dichas conferencias porque de lo contrario sus adversarios lo pueden tumbar.

¿Si es tan eficiente este tipo de conferencias para informar al pueblo, por qué pedir los espacios del INE y los partidos?

De igual manera, el presidente ha presumido que gracias a las “benditas” redes sociales ahora no necesita de un presupuesto amplio para publicidad oficial, entonces ¿por qué pedir más espacios si tiene a su disposición estas herramientas de comunicación?

En momentos en que la Ciudad de México y el Estado de México volvieron al semáforo rojo, advirtiendo a sus ciudadanos la crisis del sistema hospitalario, y un número crecientes de fallecimientos pro el virus que obligaron al subsecretario de salud federal a aceptar que el uso de cubrebocas es necesario para evitar contagios, ¿no debería el presidente dar el ejemplo y usar el cubrebocas en sus conferencias mañaneras, además de utilizarlas para atender la emergencia sanitaria?

Si el presupuesto en publicidad oficial fue recortado, pero las televisoras han sido de los pocos medios que mantienen este beneficio ¿no era deseable que se les pidiera solidaridad en estos momentos y que diseñarán y difundieran una campaña para atender la emergencia en salud?

Asimismo, si se ha constatado que hay una legión de usuarios en redes sociales, muchos de los cuales se benefician de comercializar programas que tienen que ver con López Obrador –algo constatable en redes como YouTube–, ¿no se les puede pedir su apoyo para difundir este tipo de temas?

Recurrir a la presión social para que el INE y los partidos políticos cedan sus tiempos en medios electrónicos, en el inicio de un proceso electoral que será el más grande en la historia del país, suena a “plan con maña”, pues lo que realmente podía tener como objetivo es reducir los espacios en radio y televisión a los partidos de oposición y a una autoridad electoral que ha mostrado que no se va a dejar intimidar por un presidente que se ha declarado arbitro de las elecciones y amenazado con denunciar a los que intenten hacer fraude –aunque no sabemos si lo hará si se trata de sus correligionarios de Morena–.

Pero quizá lo principal sea la falta de reconocimiento de que no se han hecho bien las cosas. Hugo López Gatell señaló al inicio de la pandemia de que el escenario catastrófico serían 60 mil muertes, diversos fanáticos de la 4T aseguraban que no nos pegaría tanto la pandemia, pues –según ellos– el gobierno lopezobradorista estaba preparado e, incluso, asesorado por China, pero vamos a duplicar la cifra dada por el subsecretario de salud y el ejemplo del presidente al no usar tapabocas y no pedir –como ya lo hicieron los mandatarios de la CDMX y el Estado de México– quedarse en casa, mientras sale de gira para revisar carreteras de un kilómetro, también son parte de esa cadena de errores que hasta en la prensa internacional se ha documentado.

La pandemia no se ha domado, la mañanera no ha sido suficiente para que el presidente logre comunicar lo que el quiere y los partidos no deben ceder sus tiempos para una campaña de salud del gobierno, el cual sólo debe pedir a las televisoras que hagan algo luego de ser las más beneficiadas por un gobierno que dice hasta el hartazgo “no somos iguales”, pero actúa de la misma manera que sus antecesores.

@AReyesVigueras