Hacer y llenar Encuestas, N0 no es hacer Politing: Ni más faltaba…

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“Es preferible un fin espantoso

que un espanto sin fin”. Dicho popular 

Muchas de las críticas que se hacen al Politing se deben a un lamentable desconocimiento de lo que en realidad es. Al escuchar y leer los señalamientos de algunos críticos, no se puede menos que recomendarles que, por favor, profundicen sobre este concepto, sin dejarse llevar por la superficialidad y así puedan comprender -de una vez por todas- que el Politing es mucho más que imagen, que simples spots publicitarios o que encuestas. Es toda una disciplina que raya ya en “ciencia social”, como producto y consecuencia que es de las democracias y que no implica una contraposición con los principios éticos de la sociedad: todo lo contrario.

Y es que el uso de encuestas -una práctica que es y será cada vez, más universal y popular- es tan sólo una parte del Politing y que si bien es cierto son instrumentos útiles para recoger información, son tan sólo eso: herramientas, ayudas, artefactos o utensilios para…pero de ninguna manera se puede decir que con ellas se esté trabajando -ni siquiera en una mínima parte- en el corazón o meollo del enfoque de Politing.

Esa idolatría y veneración por las encuestas aunque no siempre fue así, está muy de moda hoy en día, y puede estar bien para el consumo masivo o los ciudadanos de a pie, pero no para el un  asesor serio de Politing. Y es que una encuesta en la época de Cristóbal Colón hubiera dado como resultado que la tierra era plana, o una cuando Nicolás Kopernico concluiría que la tierra giraba alrededor del Sol y quien dijera lo contrario -que hoy es la verdad por todos aceptada- sería quemado vivo por la Santa Inquisición que -guardadas proporciones- era en aquellos días, lo que hoy sería la santa muerte. Más tétrico aún, una encuesta en la Alemania de Hitler, hubiera concluido que la raza aria era la única viable, legal y aceptada y muy probablemente Usted amigo lector y yo, estaríamos fuera de concurso. Además, las conclusiones de estas encuestas, estarían con un margen de error de menos el uno por ciento. Afortunadamente, la ciencia no avaza por encuesta, de ahí el peligro de gobernar por encuestas, para ellas y con ellas o peor aún, el hecho de vivir sujeto a ellas…

Con el fin de aportar elementos para plantear un necesario –y urgente- debate sobre las profundas diferencias entre hacer encuestas y hacer Politing, se pueden resaltar por ahora, dos aspectos de entre muchos más. El primero es destacar que las encuestas le hacen compañía a otros instrumentos también muy útiles para obtener información, como los grupos focales, la observación directa, el panel de electores, las entrevistas, los análisis de coyuntura, el análisis (micro y macro) del entorno, los elementos de la información secundaria (análisis histórico, la prospectiva…) tampoco es el instrumento más económico, ni el más efectivo: depende de las necesidades y situación de modo tiempo y lugar.

Para el segundo, bien vale la pena preguntarse, dónde quedan, entonces, las técnicas, las metodologías y los procesos para lograr el posicionamiento, la diferenciación, el estudio y la investigación del mercado electoral, la segmentación, el análisis FODA tanto del candidato como de los competidores, el estudio critico del CV: del Currículo de los candidatos, al análisis del discurso, la mezcla de Politing definiendo previamente las 4Cs (Concepto del elector, Costo, Conveniencia y Comunicación) y sólo después de ellas, definir las 4 Ps (Propuesta Política, Precio, Punto y Promoción). Dónde se deja el inmenso campo del marketing estratégico, el marketing táctico, los elementos para una estrategia competitiva, el plan de Politing, las CIP: Comunicaciones Integradas de Politing (Publicidad Política, Publicidad Gratuita, Promoción del Voto, Relaciones Públicas, Contactos Personales y Politing Directo) el amplio campo que cubre la ciencia de las policy (políticas públicas)…y tantas otras áreas, temas, aspectos y campos que cobijan el estudio concienzudo y la practica real de Marketing Político y más si es Integrado o  Politing (comportamiento del elector, mas no del consumidor, carisma de los candidatos, poder e influencia de las coaliciones, el análisis del discurso, el estudio del CV de cada uno de los candidatos…, etc.).

Olvidar esto sería tanto como asegurar que una licenciatura de 4 años, un postgrado de dos años, un diplomado con 120 horas, etc., y sobre todo, el amplio campo de la Ciencia Política se puede -irreverentemente- reemplazar por un simple seminario de investigación de mercados con énfasis en la elaboración, aplicación y análisis de encuestas, que son simple y llanamente una supuesta e inevitablemente parcializada, mirada de la realidad, en un momento dado y en sitios específicos. Alguien que me escuchaba decir lo que usted acaba de leer, sorprendido me preguntó que por qué entonces, tanta improvisación y desconocimiento…he ahí, precisamente la gran respuesta a la simple pregunta de que por qué cualquier torpe y lerdo aparecido puede ser asesor político o electoral, aún sin partido

Por eso, es necesario resaltar la conveniencia de conocer más a fondo qué es eso del Politing: Marketing Político Integrado y además, tener muy presente estas grandes diferencias entre una simple herramienta de investigación (como son las encuestas) y el proceso del Politing, para que aquellos que las confunden no les reprochen lo que la esposa del candidato constantemente le reiteraba a su cónyuge lo que dice la canción ranchera: que le había quedado grande la yegua y a ella le había faltado jinete.