El PRI propone una masacre nacional y un baño de sangre

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Quiere el PRI el acceso de grandes contingentes a las armas. Eso es lo que propone. Qué irresponsable. En el colmo de la carencia de liderazgo, de no tener un talante democrático y mucho menos, responsabilidad social, la suma da como resultado que el dirigente priista Moreno Cárdenas salga con la batea de babas más grande e inescrupulosa que pudo brotar de sus siglas partidarias: dotar de armas a las familias mexicanas y rearmar de tiempo completo a ciertos militares para responder a la violencia, como balbuceó. Esa que dice que aumenta, cuando el PRI es su generador y causante original y por mucho.

Todo indica que hay dos cosas seguras: el PRI odia tanto a los mexicanos que lo echaron otra vez del poder, que los manda a matar masivamente. La otra es recordarle a sus seguidores: sí, el PRI, robó más. No lo duden.

Facilitar armas a grandes contingentes como lo propone el PRI, sería desencadenar una violencia multiplicada por millones. No hace falta más. La semejante espiral de violencia que propone desencadenar el lerdo dirigente priista es a contrapelo del clamor por la paz y por buscar que termine la violencia. La iniciativa del PRI va contra los intereses de los mexicanos, porque el PRI va contra los intereses de los mexicanos y es una propuesta brutal e incivilizada. Es muy normal que provenga del PRI y es absolutamente reprobable.

Va contra las tendencias mundiales que claman por desarmar sociedades con violencia. Es reafirmar el grado de violencia que padecemos y usar la violencia como solución a la violencia. Es la priista, una propuesta lerda. Es demostrar que desde el PRI se carece de ideas para afrontar mejor los problemas. No afrontó la violencia como gobierno y, menos, como oposición. Eso le pasa al PRI, carece de ideas. Por eso atina Dante Delgado al decir que su alianza frankeinsteniana es una tragedia electoral. Alito es una tragedia para el PRI y el PRI lo es para México,  pero que se quede a dirigirlo, que va estupendo a ojos opositores, porque es su seguro sepulturero. Alito es la encarnación del PRI. Normal.

Lo que Alito propone es descomunal e irresponsable. Va contrario al discurso  estadounidense de que tanto ha costado actuar para impulsar el desarme. Proponer el dar armas a las familias mexicanas es ser irresponsable. El PRI es irresponsable. Su propuesta en caso de caminar, mataría el endeble control de armas y da la espalda al bienestar de los mexicanos, ya precario de por sí, apostando por la cultura de la muerte. Y carece de estatura moral para cuestionar a cualquier otro partido que enfrente el tema que dejó crecer hasta 2000 y particularmente, entre 2012 y 2018. La propuesta priista está a la altura de lo que es el PRI. El PRI no tiene remedio.

La absurda y descabellada propuesta del PRI expuesta de manera reprobable, a la cual México no debe sumarse, es repudiable porque atenta en pro de despistolizar a esta sociedad; y nos hace ver, nos hace sabedores de que el PRI desestima de forma muy deplorable cuánto daño ha hecho a la sociedad mexicana el uso de armas fuera de las Fuerzas Armadas y fuera del horario permitido; por aquello de que “le preocupa” que ciertos militares sí porten armas todo el tiempo. Qué disparate, el priista.

Qué tamaña sandez se aventó el dirigente priista. Normal desde luego, porque el PRI no da para más. Inmerso en los escándalos de videos, uno tras otro, Alito se la juega mal otra vez, mostrando tres cosas con cada video nuevo: 1) el modus operadi priista, 2) la corrupción innata al priismo, del sujeto y por ende, 3) confirma la inmensa e incorregible corrupción priista traducida en actos de desgobierno desde sus gobernantes. Y algo más: evidencia al INE en inacción total si no es contra Morena. Por eso fue una vergüenza que el impresentable Lencho y Murayama fueran a plantarse a Colombia en nombre de la democracia mexicana a la que avergüenzan y no representan.

Balbucea Alito y sus defensores con él, un argumento carente de inteligencia: que son videos obtenidos de forma ilegal. Respuesta: no es el tema y nadie está cuestionado la forma en la cuál se obtuvieron; lo importante es que están, es el protagonista y demuestra como el PRI se pasa la ley por el arco. Hablemos del veneno y de su suministro, no de su color.

Ni negarlo ni lavarle la cara, las cosas cómo son y están allí para juicio de todos. La sociedad tiene el derecho a estar informada y va corroborando la pobredumbre con la que se conduce el PRI.

Balbucea Alito que su propuesta responde a la falta de capacidad del gobierno federal. Qué inteligentioso. Solo que su inteligencia no es endosable.  Recordémosle que los gobiernos priistas de antes y los actuales, dejaron crecer el crimen organizado. Los Moreira en Coahuila, por ejemplo. Recordémosle a los priistas que en 2012 decían sus spots de radio: dáme el voto (al impresentable priista Peña Nieto) y te daremos una solución a la violencia. Esa “solución” nunca llegó. Fue una mentira más del PRI y un incumplimiento más del priista Peña, vergonzosamente añorado por los priistas.  A lo más, lo que hicieron entre 2012 y 18  fue acallar las notas de violencia y pasarse todo el sexenio hablando de “la estrategia que venimos trabajando” sin decir cuál era ni mucho menos, salvo que tiró la toalla desde mitad del sexenio pasado y dejando que creciera tal violencia, es que no se le sabía nada más al PRI. Hay que tener siempre presente de qué venimos.

Ahora vienen a lanzar tamaña barbaridad, armar a las familias, armar más a los militares. Eso es perder el piso y ser presa de megalomanía. Eso es Alito, hoy. Esa medida irresponsable que propone resulta descabellada y carente de un plan de acción que solo generaría una mayor, gigantesca espiral de violencia. Es el PRI, no podía esperarse nada más que proponer más violencia a los mexicanos. Y aquí lo tenemos, en voz de su dirigente por si cupiera alguna duda.

El PRI ahora propone abrirle la puerta a verdaderas masacres, todos contra todos, finalmente. Y de una vez y sin freno. Cuánta irresponsabilidad de Moreno Cárdenas y del PRI.

Lo visto hasta ahora se quedaría muy corto en comparación con la irresponsable “solución” que propone el PRI contra la violencia. Es reprobable en toda la extensión de la palabra. Por disparatada y por ser tan corrupto Alito, la propuesta priista resulta imposible de secundar y es procedente repudiar las siglas PRI. Lo que sí es procedente es esa iniciativa de ley ya ingresada de quitarle los colores patrios, usurpados por el PRI de forma gandallesca.

@marcosmarindice