La independencia judicial y la maldad de un vocero

0
316

La ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Lucía Piña Hernández, sí respetó el protocolo durante la ceremonia del 106 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

No es como lo dijo el vocero Jesús Ramírez Cuevas en su lapidario tuit en clara alusión a la ministra presidenta, en el cual él resaltó la siguiente frase: “Resulta desafortunado que no todos respetaron el protocolo de la ceremonia.”  

Tuit que acompañó de una fotografía donde ella aparece sentada mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador ocupa su lugar en el presídium del Teatro de la República. Es el momento en que llega el mandatario, ni siquiera había empezado la ceremonia. El público (pura clase política) aplaude de pie a éste, cuando cesan los aplausos la presentadora dice:

“Damos inicio a esta ceremonia con los honores al Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerza Armadas”. 

Se entiende que con dichos honores empieza la ceremonia.

¿O el protocolo expresamente ordena que la concurrencia se ponga de pie permaneciendo así mientras el mandatario entra y se acomoda en su lugar; incluso, aplaudiendo? Al menos en el video no se escucha a la presentadora pedir al público llevar a cabo un protocolo en ese sentido.

En cambio, sí se escucha a un presentador decir: “El señor presidente ha arribado, por lo que les pedimos ocupen sus lugares y tomen asientos, en breve iniciaremos está ceremonia”.  

El presidente López Obrador arribó afuera de la sede del Teatro de la República, desciende del vehículo, se apea flanqueado de lado a lado de la acera por cadetes del Heroico Colegio Militar, saluda a la Bandera Nacional que lleva una escolta de cadetes; se vuele a apear hasta llegar a la entrada del inmueble, donde lo esperan el presidente de la Cámara de Diputados, Santiago Creel Miranda, la ministra presidenta Norma Lucía Piña, el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Alejandro Armenta Mier, y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González.

AMLO saluda a todos, pero inmediatamente gira hacia el lado derecho, pone la mano sobre la espalda de Mauricio Kuri para entrar al Teatro al ademán de “pase usted” de Armenta, prácticamente dando la espalda a la ministra presidenta y a Santiago Creel, quien al verla como sin saber qué hacer pone la mano en la espalda de ella invitándola a entrar.

Vean el video, es muy ilustrativo sobre diferencias entre el presidente López Obrador con la ministra presidenta de la Corte.

Ni por caballerosidad, el mandatario nacional, ni el senador Armenta, ni el gobernador Mauricio Kuri, le dan el paso la ministra Norma Lucía Piña.

AMLO, seguido de sus acompañantes, atraviesa por las galerías saludando a quienes están a su paso, bromea con alguno y se toma la foto con otro. Mientras, la ministra presidenta y el diputado Santiago Creel ya están en el presídium, es cuando ella espera sentada y se pone de pie hasta cuando la presentadora anuncia el inicio de la ceremonia.

Una vez que empezó, ella guardó el protocolo en todo momento. Es más, de pie, hasta se unió al aplauso del público cuando el presidente López Obrador concluyó su discurso y regresó a su lugar al presídium.

Tras la entonación del Himno Nacional, el mandatario nacional prácticamente salió como entró; se ve que le dice al gobernador Mauricio Kuri “Vámonos”, este asienta y salen dejando atrás al resto de las personas que ocuparon un lugar en el presídium, y más atrás a la ministra Piña Hernández y al diputado Santiago Creel, quienes (viéndolos de frente) están sentados casi en el extremo izquierdo.

INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL 

En su discurso, la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Lucía Piña Hernández, mandó un claro mensaje de respeto a la Constitución Política, empezando por la independencia del Poder Judicial.

Dijo, por ejemplo:

“La Constitución es un inmenso y muy poderoso manto protector de certeza, de confianza, de seguridad y, sobre todo, de unión entre las y los mexicanos.” 

“La independencia judicial no es un privilegio de los jueces, es el principio que garantiza una adecuada impartición de justicia para hacer efectiva las libertades y la igualdad de las y los mexicanos. La independencia judicial es la principal garantía de imparcialidad.” 

Y no es pleito, así lo manda la Constitución Política.

Pero al parecer el mandatario nacional entiende las cosas a su modo.

PROFUNDIZANDO DIFERENCIAS 

El presidente López Obrador en su conferencia de prensa matutina de este lunes, consideró que si la ministra Piña Hernández no se puso de pie sería porque estaba cansada o no quiso; frases que no abonan en nada a la relación entre titulares de dos Poderes.

Pero que le dio mucho gusto tal actitud porque esto quiere decir que hay cambios y transformación en el país, pues antes eso no ocurría. Obvio, no puede decir lo contrario; sería tanto como aceptar públicamente que perdió el control sobre el Poder Judicial Federal.

Correo: [email protected]