Autonomía

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Desde antes de tomar posesión como presidente, AMLO mostró su interés por vulnerar la estructura de los centros de educación superior. Ha intentado eliminar los exámenes de admisión, ha buscado filtrar grupos clandestinos de izquierda radical (anarcos) y pretende desaparecer la autonomía considerando que las aulas bien pueden convertirse en centro de adoctrinamiento político.

En varias ocasiones el propio Martí Batres , cobijado por la libre cátedra, ha hecho de sus clases un propósito promocional a Morena. A esto hay que sumar el durísimo golpe a los fondos y presupuestos de los fideicomisos destinados a la cultura, ciencia e investigación.

El grupo universitario Red ProCienciasMX ha sellado en público su enorme preocupación por los riesgos e incertidumbre de la autonomía ante el anteproyecto de Ley de Humanidades, Ciencia y Tecnología de CONACYT, entregado al Ejecutivo el pasado mes de diciembre por la Dra. Elena Álvarez Buylla.

Los académicos han sido claros en expresar que “el anteproyecto contiene una propuesta de ley que confunde sus atribuciones y supedita la libertad de investigación a una Agenda y a un ‘Consejo de Estado’ que determinarían prioridades y financiarán selectivamente”. En su artículo primero, desde ahí, se proponen la reglamentación de las Humanidades (!?) la ciencia, la tecnología y la innovación en el país y esto se contrapone al artículo tercero constitucional el cual dicta que “toda persona tiene derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica”.

Pero el manifiesto constitucional es aún más preciso cuando señala que el Estado apoyará y garantizará el acceso abierto a la información y proveerá recursos y estímulos suficientes. Hemos sido testigos de cómo la 4aT, involucrándose en asuntos académicos y de la Ciencia ha dejado a la nación en condiciones vergonzosas. Daré dos ejemplos: cancelando todo apartado de apoyo a fideicomisos para la investigación nos ha hecho extremadamente dependientes de empresas transnacionales (AMLO diría fifis y conservadoras) para las vacunas en contra del COVID 19.

Lejos de incrementar el impulso a los extraordinarios catedráticos e investigadores mexicanos estamos sujetos a las condiciones, existencias y precios de aquellos países que separan la crisis sanitaria gracias a sus casas de estudios, centros de investigación y empresas farmacéuticas. Otro inciso patético dentro del mismo tema es el manejo indecoroso de la página de registro para que las personas de la tercera edad tengan acceso a las vacunas. Pudiendo tener al asesoría de quienes son responsables de las supercomputadoras de la UNAM cortan financiamiento y disponen de programas y servidores insuficientes.

El otro ejemplo es insistir en el uso de recursos fósiles (carbón) para la generación de energía. Los países de avanzada plantean y planean que en menos de diez años su dinámica será totalmente a través de energías limpias, baratas y renovables. Dejarán de usar carbón y petróleo. Apuestan por la energía eólica, la solar, usarán los vientos y las mareas para moverse, para transportarse, para alimentarse. Destruirán sus refinerías y buscarán que uno de los mayores focos contaminantes como la industria automotriz o aeroespacial traduzcan sus operaciones con mayor eficiencia, cuidando las inversiones, beneficiando a la mayor parte de la población pero además, fomentando una cultura de autosalvación cuidando al medio ambiente y combatiendo al cambio climático. Las miras y los proyectos como podemos observar son totalmente antagónicos.

En México el gobierno pretende controlar y manipular todas las disciplinas centralizando el poder no sólo en el Poder Ejecutivo, sino en las apreciaciones y ocurrencias de un único individuo: el presidente. En la mayor parte del mundo, en esos países con los cuales nos pretenden comparará como Dinamarca, buscan alternativas eficientes en otros planetas, indagan en el fondo marino, diluyen sus fronteras para entenderse entre sabios, fortalecen sus economías basándose en la instrucción y educación pública, el gobierno respeta a la población y ejerce sus funcionales en relación a las verdaderas demandas y satisfactores sociales, generan confianza en sus empresarios y en los industriales extranjeros para que aporten y contribuyan a la generación de empleos y personal altamente capacitado, les dan absoluta e indiscutible autonomía a sus universidades para buscar en cada alumno un premio Nobel, creen en la excelencia no en populismos de estafa.

Tenemos la obligación todos de defender a la autonomía universitaria, sus valores, su estructura, sus fines. Ningún político, partido o gobernante debe y puede estar por encima de la misión nacional. Pretender creer que estas acciones invasoras generarán nuevos prototipos de crecimiento y desarrollo es integrarse a las filas de los arribistas e ignorantes.

Conductor del programa Va En Serio mexiquense tv canal 34.2