Pues sí, ganó

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La lección de la derrota de Trump hay que desmenuzarla con cuidado y disciplina. La soberbia y patanería de este sujeto lo llevaron al extremo de radicalizar a su propio pueblo para cumplir únicamente con sus intereses.

Lo he dicho: no le gusta perder y si arrebatar, vamos llega hasta la humillación de sus contrincantes.

En un acto desesperado luego del ridículo que exhibió en el primer debate presidencial donde perdió por completo el control, inició la estrategia de confundir al electorado ante la posibilidad de un fraude, sólo que en Estados Unidos hay leyes y se cumplen así que al no demostrar sus señalamientos fue limitado en sus expresiones en redes y se cortó la emisión de una conferencia de prensa al interior de la Casa Blanca porque estaba, otra vez, mintiendo.

Trump un sujeto que se cree el más famoso de la historia, dijo, después de Jesucristo. Biden fue cauto, respetuoso, propositivo en comparación a Trump. Con la llegada a la vicepresidencia de una mujer y de color, intentó armonizar el enrarecido ambiente de racismo y odio en varios Estados.

Aún prevalece el ADN de la revancha por la esclavitud y la guerra civil interna sigue despertando motivaciones al separatismo como ocurre en Texas, autodenominada “la estrella solitaria”.

Biden llegara a barrer la casa de problemas. Su avanzada edad le ha obligado a pronosticar que quizá su mandato dure dos años. Pero detrás de él operará un equipazo bajo el liderazgo de Barack y Michelle Obama, Bill y Hillary Clinton, George Bush, Morgan Freeman y otros tantos más que saben cómo corregir y cómo proponer.

La gran mayoría de los estadistas del mundo ( a excepción del presidente mexicano) han felicitado al, pueblo norteamericano, su democracia, sus resultados, su amplísima participación por demás histórica y su derecho a buscar cambios. Evidentemente la figura principal es Joe Biden que por cierto con esta era la tercera ocasión que buscaba la presidencia.

Las relaciones de USA con el resto del mundo habrán de cambiar, fundamentalmente en el fondo y el trato. Los desplantes no ayudan. Se cree dará marcha atrás a la propuesta del muro fronterizo con México dado que es inoperante, costosísimo y requiere de muchísimo quehacer principalmente para el vecino país. Sabe Biden que el combate al crimen organizado no es colocando ladrillos.

Conocen que el mayor centro de almacenamiento, distribución y suma de capos está en Los Ángeles y en Chicago. Para saber eso no se necesita de la DEA ni de soplones a conveniencia. Si quieren dejar de ser los mayores consumidores de narcóticos del planeta tienen que sacudirse su falsa moral y aprehender a los mafiosos que operan, por ejemplo, en Nueva York y hasta el interior de su propio Ejército. También Biden está obligado a frenar a la llamada industria del rifle que apoyaron abiertamente a Trump y con eso evitar más tragedias de enfermos mentales que asesinan incluso a niños en escuelas.

Si Biden no atiende a estos conflictos el país se le irá desmoronando. Ya se dieron cuenta que se equivocaron con Trump y ésta podría ser una última llamada para recuperar su fortaleza. Y con México pues tener mucha tolerancia con el gobierno de la 4aT que además de apoyar a Trump por el momento desconoce el triunfo de Biden hasta, dice AMLO (como si así lo hiciera en México), conocer las cifras oficiales.

Presidente de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y tv y conductor del programa Va En Serio MexiquenseTV canal 34.