Gobernadores Aliancistas: bravuconadas y regadotas

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Los payasos que conforman esa alianza opositora de gobernadores que no resuelven nada ni proponen mejores medidas sensatas, se están haciendo fuera de la bacinica y mueven a temer por su salud mental. Hay días que amanecen más folklóricos que otros, como les sucedió el día que juntos amagaron con romper el pacto federal, aduciendo su rechazo al presupuesto de egresos 2021. ¡Vaya que son folklóricos! Y deslenguados. Tanto folklorismo de la mentada alianza que conforman, es alucinante.

Su amenaza irresponsable de romper el pacto federal –disque primando romper el pacto fiscal– es de una envergadura tal, inusitada, irresponsable, que su locuacidad y secesionismo son ya intolerables. De rechazarse. La república no se rompe por López Obrador, como lo sostienen. Los que proponen romper el pacto son ellos, que no volteen las cosas. ¿Qué no reciben más dinero? Sí. Son dos asuntos distintos. Que no revuelvan peras con manzanas ni confundan magnesia con mostaza. Su amenaza es una regadota y los vuelve separatistas irredentos. Su circo es inadmisible. 

Amagando al gobierno federal con romper el pacto federal –sin consultar la voluntad de sus gobernados– es algo alarmante: habla de gente loca o con el nulo sentido del saber estar y de la capacidad política para gobernar nada. Apenas puede creerse que sus bravuconadas, emitidas con todos reunidos, sin sana distancia y ajenos a lo que por ejemplo, es frecuente ver en Europa en estas mismas circunstancias de pandemia: usar plataformas digitales para evitar contacto físico; máxime que tres de estos botarates ya se contagiaron de covid-19, es para ellos algo de otro mundo. Dónde cree que sus señorías van a rebajarse a simples mortales y a no usar séquitos y despliegue. Su soberbia resulta insultante a los ciudadanos. ¿Será que en Nuevo León no hay zoom? Estos regios…

Su mejor homenaje a los muertos de sus estados es proponer separarse de México. Brillantes. Esos por los que lloriquean más recursos, dicen, y s los que se trepan a sus muertos para sostener exigencias fiscales en su nombre, esos que día a día van reuniéndose y van a contagiarse y a mostrarnos así, fehacientemente, que no son ni mejores que López-Gatell ni mucho menos están ofreciendo mejores alternativas de salud a sus conciudadanos. Y sus partidos: callados.

En la lista de irresponsables aparecen estos salidos del PRI o el PAN, partidos que se les ve muy a gusto con este separatismo propuesto por sus botarates correligionarios. Del PRI ya sabemos su desbarajuste y ratería y la carencia de liderazgo de Alito. Del PAN confirmamos que miente cuando dice: “el PAN gobierna mejor”. Sí, por eso Chihuahua regresó a semáforo rojo. Por eso ni aclaradas las muertas de Juárez ni han recuperado a César Duarte y lo robado más las promesas incumplidas del PAN, y Guanajuato va incendiado. La patética carencia de liderazgo en Marko Cortés, cuyas zafadas declaraciones diarias destilando rabia a López Obrador solo le trajeron retroceso en Hidalgo y Coahuila, no convencen a los ciudadanos. Era para que ya dimitiera, él sí. Quien sabe que estén esperando los panistas para apartarlo de una dirigencia desastrosa. Para que vea cómo Marko Cortés no tiene ni calidad moral ni liderazgo para articular ni para conducir algo. De sus gobernadores no sale una propuesta sensata de nada. Si la cabeza va mal, los pies divagan como le sucede al panismo.

El gobernador de Coahuila, el priista Riquelme, lloriquea en su amago que su estado tuvo que destinar tantos millones a la pandemia. Pues es lo mínimo que le correspondía hacer, luego de que su partido desfalcara Coahuila con los gobiernos anteriores de los impresentables hermanitos priistas. Su caso es el mejor ejemplo de estados endeudados hasta las cejas, con poblaciones esquilmadas que no es de extrañarse que abuchean a sus impresentables autoridades, merecidamente. Aquellas que no se hartan de pedir y pedir dinero federal sin ser más productivos ni mucho menos, faltaba más, presentarse más responsables en el gasto público. De eso nada, ni una palabra. Que no se olviden de que son corresponsables por ley en materia de salud y que evadirse culpando a la Federación del covid-19 es mentirle a los ciudadanos. A la Alianza no se le oye un mea culpa ni compromisos reales de disciplina presupuestaria ni hacendaria ni nada. Pura ley del embudo y dislates.  

Mas es deplorable que en el nombre del covid-19 y sus muertos, de los que son corresponsables, quieran nuevos beneficios fiscales no hartados ya de las ingentes cantidades recibidas y sus deudas estatales abultadas. Su propuesta de abandonar la CONAGO, enfrentarse a la Federación y amagar con separarse rompiendo el pacto federal, son la suma de idioteces propias de descerebrados. No extraña la negativa presidencial a recibirlos en primera persona. Las fanfarronadas del jalisciense Alfaro diciéndole que le toma la palabra a López Obrador y que, entendemos, sí hará consulta popular para ver si sus coterráneos quieren romper el pacto federal (y separarse de México, es la consecuencia) es como para responderle con sorna: “te largas, pero deja sobre la mesa el tequila y los mariachis antes de cerrar por fuera, porfas”. Porque está claro que aquí si alguien ha de irse será Alfaro, y solo con su soledad.  

Es que solo ese es el tono que cabe con estos desgobernadores, tan malos como sus propuestas, tan disparatados como sus berrinches, tan absurdos como sus discursos y tan simples como sus diarios dislates. Están de un ocurrente….Chihuahua regresando a semáforo en rojo es la mejor muestra inocultable de su errático proceder y de su carencia de estrategia alternativa. De forzar las cosas fiscales amparados en una pandemia. Ni para seguirlos. Se les atiende en esta columna distrayendo temas más importantes solo para denunciar sus irresponsable proceder que ningún mexicano de bien, puede aplaudirles. Solo se les puede clasificar de imbéciles pidiendo una secesión y llevando a sus poblaciones que deseen ser fieles a México, a una guerra civil. Es inaceptable. Debería entablárseles juicio político. Su separatismo electorero es deleznable.   

De sus intenciones ni hemos entendido mal por absurdas que sean ni nos van a contar un cuento chino, negándolas.

PS. Durazo ha mostrado tener más vidas que un gato. Eso no lo respalda con grandes resultados en sus distintos cargos. Lleva horas extras en la política. Les ha dorado la píldora a demasiados presidentes. Ha cambiado de camisetas tantas veces. Lo único acertado en su gestión es la respuesta dada al bobalicón de Fox –que ya hace años perdió el fabuloso don del saber estar– diciéndole al lenguaraz que para tener la lengua larga hay que tener la cola corta, que no es el caso del guanajuatense ni de Durazo. Apostar a Sonora es audaz: es presuponer que el priismo corrupto hasta las cachas en el rostro del gobierno de Claudia Pavlovich, perderá;  y es verdad que merecería perder. Ya de eso a que Durazo sea opción…hay un trecho enorme. ¿Qué va para Sonora? Deja fuera al delegado federal que juraban apañaría gubernatura, según los embotados opositores a López; y a Ana Gabriela Guevara, que está impedida más por los escándalos en Conade –los ajenos y lamentablemente, los propios…– que por quedarse a velar por los atletas ante unos Juegos Olímpicos pospuestos indefinidamente, ya que nadie puede asegurar que se efectuarán el año próximo. De haberse verificado en 2020, la Guevara con mas suerte que tino en el manejo de escándalos financieros, acaso ya estaría camino de Sonora, pero ya se ve: no lo hará y acaso en Tokio haya mejores resultados. Dicho sea que se les oye más decir a sus malquerientes que ella quiere ser gobernadora y no tanto a ella.