Tragedia y cinismo

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Que no se le olvide a Sheinbaum los calificativos y conceptos que expresaba en la vía pública como parista de la UNAM y activista de AMLO. Hoy trata de cubrir con delicadeza las tragedias. Calificó de “incidente” el evento del desplome del convoy del Metro en Tláhuac y me sumo al doctor en derecho José Luis Camacho Vargas, no es un “incidente”, un suceso repentino que ocurre por cuestiones al azar.

En la tragedia del Metro responsables directos pero empezamos por preguntas antes de dar datos. ¿Por qué el interés de Sheinbaum de mantener a Serranía como directora del Metro después del incendio y accidentes con suma de muertos? ¿Por qué la Sra. Serranía mantuvo por meses acéfala la dirección de mantenimiento del Metro? Por qué no se atendieron las quejas y reclamos de los vecinos de La Nopalera por los daños estructurales luego del sismo del 2017?

Veamos, el 9 de enero se registró un impresionante incendio en el complejo de mando del Metro en la calle de Delicias, murió una mujer policía. Se acusó de falta de mantenimiento en equipos de operación y transformadores; en marzo del 2020 un convoy sin frenos impacto a otro tren en la estación Tacubaya con fallecimientos; el 28 de abril del 2021 hubo un conato de incendio en la línea 8, los usuarios tuvieron que ser desalojados por los túneles. Y a todo esto calló el gobierno de la CDMX y sostuvo la incompetencia de los funcionarios.

Vayamos más atrás. Tláhuac ha manchado la imagen y ambición de Marcelo Ebrard, primero con los linchamientos de agentes federales que investigaban el narcomenudeo en esa demarcación. Ebrard fue despedido por el Presidente de México y rescatado en su gabinete por AMLO. Ebrard, luego del escándalo de desfalco y mal trazo de la Línea Dorada optó por auto exiliarse a Francia argumentando, como AMLO, que no tenía dinero ni para rentar un auto. Allá en Paris vivió y se abstuvo incluso de venir al país al funeral de Manuel a Camacho Solís (quizá por la orografía como justificó cuando el asesinato de los federales en Tláhuac). Regreso y fue premiado a otra vez por AMLO en Relaciones Exteriores y mantenido ahí aún con las evidentes pifias diplomáticas que hemos enumerado en varias ocasiones en esta columna y otras.

Ebrard junto con su títere Mario Delgado no trabajan para el país, sino para construir una enfermiza campaña presidencial que han intentado desde que intentaron demoler la trayectoria de Luis Donaldo Colosio. Ahora una vez más el destino alcanza a Ebrard en Tláhuac.

El descarrilamiento del tren en la estación Olivos es preocupante por el descuido en toda la red del Metro. La austeridad valiente de la 4aT deja en claro que los recursos se van más a políticas asistencialistas para regalar el dinero que en atender lo prioritario y colocar a los corruptos de su gobierno tras las rejas. Antes de atender y asumir responsabilidades por el accidente del Metro el presidente atacó nuevamente a los medios e intentó desprestigiar a Raymundo Rivapalacio con el bajísimo recurso de ligarlo a Salinas de Gortari.

Raymundo es un profesional a quien le reconocemos su labor periodística, reportero, columnista, analista preparado, estudioso y digno, eso sin duda. Y razón tiene Raymundo cuñado en su columna señala que “el gobierno no combate a cárteles y los carteles se han apoderado de decenas de gobiernos municipales”… cosa curiosa acabando su “mañanera” a las once de la mañana se registró un muerto y 15 heridos luego de un enfrentamiento en Los Aldamas, Nuevo León.

Impresionantes las imágenes que muestran como un miembro a de la Guardia Nacional se desangra hasta morir, pero al presidente le preocupa el destino de “El güero Palma”. Dos décadas de insistir en el acomodo de intereses para construir la Línea Dorada y hoy más de 20 cadáveres sumados a una tragedia que protege a crimínales de postín. Veamos, no es incidente ni descuido hay negligencia (falta de cumplimiento en su obligación) y hay omisión (causar daño a causa pública), pero lo peor, hay corrupción, hay protección, hay impunidad en lo que podríamos calificar como un acto criminal. AMLO permitió que su protegida Sheinbaum suplantara la responsabilidad de Cesar Buenrostro como titular de obras del gobierno capitalino aún cuando ella era secretaria del Medio Ambiente para la construcción de los segundos niveles de periférico cuya información fue reservada a los contribuyentes, pero además salió de la Al al día de Tlalpan con la sombra del derrumbe del Colegio Rébsamen. Ebrard salió de su gestión en el Distrito Federal no solo con las sospechas en las Línea adorada, sino en los contratos de los parquímetros, las grúas y los camiones escolares.

AMLO, mientras recostaban los cuerpos al interior de los vagones del Metro estaba literalmente dormido. No supo enfrentar la muerte de mexicanos dando la cara y señalando responsables. Desde que ingresó la 4aT se ha la de rezagos graves en los compromisos de seguridad del Metro pero la Jefa de Gobierno está más preocupada en mostrar su estatura y arrogancia portando cascos con la leyenda “Dra Claudia Sheinbaum”. Lo ocurrido en Tlahúac se pudo evitar pero ganó la mezquindad, el oportunismo, la corrupción, el desinterés.

Pero en fin, AMLO ya declaró que es facilísimo gobernar y que el petróleo brota nada más haciendo hoyos”. Que Epigmenio Ibarra comience desde hoy a pasar lista a por lo pronto 24 muertos en el Metro y que no se quede en la mediocridad de politizar a los desaparecidos de Ayotzinapa. Esperemos que las tragedias no se repitan en Dos Bocas, Felipe Angeles y Tren Maya, no vayan a culpar también a Raymundo Rivapalacio.

Conductor del programa Va EN Serio mexiquense tv canal 34.2