El retorno de Monreal

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  • El rebelde sacudió la ortodoxia partidista
  • En Coahuila, ¿arranque de la autocrítica?

Ricardo Monreal Ávila, como ave de tempestades, fue el foco de atención del periodismo, y de sus simpatizantes, adentro y fuera de Morena – la oposición espera que renuncie al partido oficial, para tener por fin a alguien que la encabece, pero él aseguró públicamente que no se irá de su partido-, en el escenario del segundo acto masivo organizado por el partido Morena rumbo al 2024

Celebrado, el domingo 26 de junio en la ciudad lagunera de Francisco I. Madero, estado de Coahuila (el primero fue en Toluca a donde, se quejó el senador zacatecano de que no fue invitado por la dirigencia de su aún partido político), el acto fue de información rumbo a la elección local a celebrarse en 2023 y hacia los comicios presidenciales de 204.

Ahora sí, los dirigentes de Morena invitaron a los cuatro personajes que se confiesan morenistas, que son suspirantes a la candidatura presidencial: Claudia Sheinbaum, Ricardo Monreal, Adán Augusto López Hernández y Marcelo Ebrard, quien no pudo asistir por el covid-19.

Sin embargo, para que el acto no fuera sospechoso de ser un acto anticipado de campaña, los dirigentes de Morena también invitaron a todos los gobernadores morenistas y el pretexto de la concentración fue calibrar los niveles de popularidad de quienes aspiran a la candidatura para el gobierno de Coahuila.

Entre los suspirantes a la candidatura local venía destacando el senador Armando Guadiana, según una encuesta de posicionamiento preelectoral levantada por el periódico El Financiero, dada a conocer el 22 de junio.

Guadiana cuenta con 33% de opinión favorable y 78% de conocimiento entre los coahuilenses, según la encuesta de periódico encuestador.

En la medición de Morena, el senador monrealista encabeza las preferencias, con 25% entre la población general y 45% entre miembros de Morena.

Sin embargo, la cercanía de Guadiana con Monreal quizá lo haya dejado en segundo plano, pues ahora, incluso desde las conferencias mañaneras del presidente Andrés Manuel López Obrador, en donde ha adquirido un protagonismo más acentuado, quien ha figurado es el subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Ricardo Mejía Berdeja.

Pero los asuntos locales fueron superados por la presencia de Ricardo Monreal en el acto masivo. Todo el mundo, principalmente los periodistas, esperaba oír y escuchar la participación del zacatecano, quien habló alto y claro, mientras, en el estrado, Delgado, Sheinbaum y López Hernández escuchaban la oratoria del senador con ojos de incredulidad y sorpresa.

Monreal, siendo el personaje central para los periodistas y para sus adversarios, hizo gala de popularidad y de su “morenismo”, así como de su lucha de 25 años al lado del ahora presidente Andrés Manuel López Obrador y lo escucharon, absortos, el dirigente Mario Delgado, la suspirante Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López Hernández.

Monreal reiteró que competirá dentro de Morena, ya que es fundador del movimiento; advirtió que continuará luchando porque se impongan los procesos democráticos sobre los intereses de un grupo o facción, pues eso sería perder el objetivo trazado tras la fundación del partido.

El legislador reveló que decidió participar en el evento de unidad de Morena para demostrarle a la militancia, y a los simpatizantes del movimiento, que es un “rebelde con causa”, que lo único que desea es la apertura de los procesos internos del partido.

“Nosotros no podemos reciclar prácticas indebidas aquí en nuestro movimiento, ni ventajas indebidas ni tampoco desventajas que se traduzcan en actos ilegales, por eso hay que hacer un llamado a la militancia y a la dirigencia para que se abran los procesos, que se fijen reglas claras y de que no haya imposición, sino una participación democrática de la militancia”, expresó.

Es posible que después de esta invitación a Monreal por parte de la dirigencia, obviamente autorizada por Palacio Nacional, se le compliquen un mucho las cosas a los cuadros dirigentes del partido, Ya no contaban con el zacatecano, ya daban por hecho que renunciaría a su militancia, ya daban por hecho de que Claudia Sheinbaum estaba asegurada, amarrada, en la candidatura presidencial, como un objeto de las preferencias presidenciales,

Sin embargo, la reaparición de Monreal en la vida interna del partido, combinándola con su trabajo como líder de la mayoría morenista en el Senado, cambia todo. Inclusive, podría darse una reflexión y discusión en torno a los medios de selección de los candidatos a puestos de elección popular, que López Obrador pone en manos de las encuestas, en las que Monreal no cree.

El panorama político electoral de Morena tendrá que dar un giro de 180 grados. Ni al presidente AMLO ni a la plana mayor del partido conviene una ruptura, que sería una enorme ganancia para la oposición, sobre todo en momento en que esta anda desatada, como chivas en cristalería, inventando cuanta falacia imaginan para minar la popularidad del López Obrador y convencer a los obnubilados por la ignorancia de que el gobierno lopezobradorista es un rotundo fracaso en todo.