Acapulco; el discurso de sus hoteleros

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Nunca será reiterativo recordar que Acapulco es la cuna de la hotelería en Mexico. El mismo Secretario de Turismo lo ha referido; Miguel Torruco Márquez ha reconocido que en sus días de “aprendiz” estuvo en este balneario donde aprendió (sic) desde como tender una cama hasta el cómo responderle a un huésped tras el desk de recepción

Sin embargo, de 15 años a la fecha, el índice de calidad en este Puerto Turístico está en el sótano de la eficiencia. Operadoras Hoteleras Internacionales fuera, Directores Internacionales fuera también y calidad de todo tipo de productos más que baja.

Ahora, existen señales que untan algo de esperanza.

Conversando con K iman, Director de uno de los hoteles más emblemáticos de la parte central de la Costera Miguel Alemán nos dice -El surgimiento de emprendedores formados en cadenas internacionales de prestigio así como la contratación de directivos con formación hotelera de primer nivel esta contribuyendo a revivir la calidez y la calidad que caracterizaba a esta hermosa Bahía-; K iman agrega  -debería fomentarse a nivel estatal el apoyo a la formación de estos emprendedores. -el Contador, vuelto Gerente también dice -Sobre todo habrán de formarse cuadros que tengan como incentivo el saber que trabajan para rescatar la gloria de la zona dorada de este Acapulco hermoso-.

Y si, el Director hotelero sabe lo que dice, más, yo quiero dar otro ejemplo.

Hace algunas horas tuve la oportunidad de conversar con un hotelero de Acapulco que, per sé, une a las dos escuelas.

José Luis Smither comentó en su conversación varias estrategias tácticas y de mercadotecnia. Con voz siempre fuerte Smithers me explicó la necesidad que tiene la hoteleria acapulqueña de que los servicios del Municipio mejoren y al mismo tiempo hacer, las dos partes (Gobierno(s) y empresas), despliegue de iniciativas en pro del destino. José Luis tiene razón.

Acapulco está viviendo su peor momento, desde una deficiente recolección de basura hasta sospechosos actos cuasi/Delincuenciales de los servicios de Bando de Policía y Buen Gobierno. Más, acá viene lo sustantivo de este corto apunte.

El pico de la charla llegó cuando el hotelero dijo -no conozco de alguien que haga las cosas bien… que le vaya mal- Plop. Indudablemente que la frase obsequiada por el hotelero valió toda la conversación. Vallamos al final de este apunte.

Acá el punto está primero, en recordar aquel Acapulco de los años 50 del siglo anterior a este, Acapulco fue el  que hizo las veces de matriz de aquel Puerto Turístico… en segundo lugar debemos saber que aquel Acapulco de los años del color sepia ya se fue; y en tercer lugar, tener como plataforma de arranque aquella máxima expresada por uno de los reinventares  del nuevo Acapulco. Repito -no conozco a alguien, que haga las cosas bien, que le vaya mal- bien por José Luis Smithers-

Último patrullaje.- la HOTELERIA en el Puerto de Acapulco, está ya dentro de los rangos de influencia y desarrollo del Ejército y la Iglesia; explico, la influencia en el Estado así como la “gobernanza” que provoca colocan a ese microuniverso en esa posición. Ya seguiremos hablando de esto.

Balazo al aire. Free training.

Gregoria.- hay de muertos a muertos.. desde la violencia en el puerto, hasta platos sucios en los pasillos.

Oximoron.- agua para secarme.

Hayku.- todo por ti, pez de río

Gaviota blanca.

Mi cielo azul.