La Efebocracia

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Diego Martín Velázquez Caballero

¿Qué posibilidades tiene la sociedad mexicana de posicionar a un aspirante como Samuel García o Luis Donaldo Colosio? Todo depende. La Cuarta Transformación ha tenido legitimidad con un sector juvenil importante de las clases populares y marginales; empero, no ha sabido destacar sus perfiles novicios en la sucesión política y la configuración del nuevo régimen. El conservadurismo parece asentarse aún cuando pretenda ser de izquierda y revolucionario, pero los cambios sociales no pueden detenerse y algunos son importantes para catalizar el proceso modernizador.

Si bien es cierto que la Globalización y el modelo democrático liberal no han tenido las mismas consecuencias en todas las regiones, sus influencias quedan claras. A últimas fechas, demandas de modernización como la equidad de género, nuevas identidades sexuales, plataformas productivas innovadoras, celeridad tecnológica, inversión e integración al mundo occidental; se están planteando con mayor fuerza a raíz de la pandemia Covid-19. El gobierno de Morena se ha concentrado en la igualdad social y la lucha contra la corrupción, pero no puede atender las demandas de una sociedad nueva que va más allá del mínimo suficiente para vivir. La juventud mexicana quiere perspectiva y una gran parte de los aspirantes presidenciales de Morena y el PRIANRD, han cancelado sus propuestas apenas ronda el 2030.

El mundo postcovid se perfila a la disposición de una nueva hegemonía: las personas jóvenes. El desarrollo de las comunicaciones, particularmente internet y los dispositivos informáticos, están replanteando el modo de hacer las cosas. La pandemia pone a prueba los modos productivos, liderazgos, estructuras sociopolíticas y el diseño del mundo como lo conocíamos. Frente a las tendencias modernizadoras que deja la pandemia, es definitivo que pocos sujetos son capaces de entender la exigencia del cambio. Los aptos se corresponden con la experiencia de vida, con una concepción de la patria que ya no está en la dialéctica histórica sino en la configuración prospectiva.

Samuel y Luis Donaldo configuran personalidades que pueden emanciparse del muégano autoritario de nuestro país. La pertenencia a uno de los estados más productivos y dinámicos de la economía nacional, así como la cercanía a Estados Unidos, podrían constituirse como un eslabón importante que esquive la conflictiva polarización social de este momento. El contexto del futuro requiere una opción de crecimiento y desarrollo más allá del ajuste de cuentas faccioso o la recomposición del pasado.

Los políticos novicios pueden construir alternativas para el 2024, sobre todo si las propuestas avanzan en el sentido de romper con el pasado y montar situaciones diferentes hacia el futuro. El electorado mexicano cambiará demasiado en su integración y forma de tomar decisiones, la pandemia golpeó fuerte la frágil recuperación económica y los ciudadanos -sobre todo las generaciones que han visto seriamente lastimado su futuro- presienten que la política de México no puede avanzar más por sexenios.